La Transformación de la "Estabilidad Social" en la Política electoral

La Búsqueda de la Estabilidad a Través de Propuestas Medibles y Vendibles en conceptos electorales

Tras cuarenta años de democracia, la perspectiva de la "estabilidad social" ha evolucionado en el escenario político. Lo que solía ser una simple expresión en las campañas electorales se ha maniobrado en un concepto que depende de una serie de propuestas concretas, un producto medible en todos los ámbitos de la sociedad. 

Los distintos bloques políticos ponen en jaque al sistema al hablar sobre la necesidad de mantener una estabilidad "constante" en el tiempo. Se abordan con cautela cuestiones clave como la seguridad social y económica, así como la estabilidad laboral, la estabilidad monetaria, el acceso a la vivienda y otros factores que se ven amenazados en temporadas electorales.

De acuerdo con el filósofo político John Rawls, la estabilidad social se basa en la libertad estable, que requiere un consenso entre múltiples partes. Desde esta perspectiva política, esto implica la capacidad del gobierno para abordar de manera efectiva las necesidades y aspiraciones de la población. Esto abarca desde el control de la inflación y la mejora del poder adquisitivo hasta la creación de empleo, el acceso a la educación y la salud, y la promoción de la equidad y la justicia social.

La equidad en el ámbito post-electoral se vuelve crucial, ya que la inestabilidad política parece contrastar con una creciente inequidad social. Cada candidato y partido se esfuerza por mantener un discurso cuidadosamente elaborado para no comprometer el concepto de estabilidad y mantener el orden, especialmente de cara a las elecciones generales del 22 de octubre. 

A largo plazo, los partidos más hegemónicos ven la justicia como una cuestión fundamental. Las preocupaciones sobre el poder adquisitivo son un tema recurrente en los debates públicos. Los ciudadanos argentinos han experimentado fluctuaciones en su capacidad de adquirir bienes y servicios básicos, lo que afecta directamente su calidad de vida y esto desequilibra la solides social. 

La estabilidad según la hegemonía partidaria

En un año cambiante, el oficialismo busca estabilizar de forma muy gradual el sistema económico social, mientras que, Juntos por el Cambio apunta a revitalizar el poder adquisitivo a través de medidas de estímulo que parecen ser una solución gradual al igual que el oficialismo. Por su parte, La Libertad Avanza enfatiza en la importancia de un entorno empresarial libre para el bienestar individual lo que hace que la propuesta irrumpa bruscamente el sistema. 

Sin embargo, la inflación constante dificulta esta estabilidad. La incertidumbre económica causada por la inflación está erosionando la confianza en el sistema financiero y esto pone una nueva valoración, a todo el sistema político que sigue el hilo de sus propuestas como el producto mas seguro para el futuro a largo plazo. 

La estabilidad social, en este sentido, sigue siendo solo un discurso que se aboga como un producto en la clase política y no así, como un derecho de justicia social que asegure los ejes básico que estabilicen y traigan serenidad a una sociedad en plena involución. Por ello, la democracia es la espada mejor usada en las urnas que la sociedad tiene hoy para decidir por si misma su modelo de estabilidad social.

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