Ser hombres en una cultura de retrocesos. El enfoque del descarte

Nota de opinión

Ser hombres en una cultura hegemónica se ha vuelto una gran disparidad social para quienes caminan en la misma vereda de la “masculinidad 

Por un lado, la masculinidad tradicional versus la masculinidad “alternativa”, ahora ponen en vilo la mirada social que los hombres viven en la cotidianidad. La cultura de la denuncia social se instaló como un cáncer que trabaja en silencio en el seno de la familia, en la educación, en la religión y en los ambientes laborales.

 

Ser hombres hoy, de este modo, está en la esfera de un juzgado social que retrocede a los derechos, valores y roles positivo que el hombre le aporto a la sociedad con los años. Claro que no podemos dejar de lado la valuación de estos indicadores por una minoría en aumento que pone en mal visto lo positivo de la comunidad. 

 

Ser machista, violento, acosador, feminicida NO REPRESENTAN en absoluto la masculinidad sana que se construyó con los aportes positivos que muchos hombres le han dado a la sociedad.

Por otro lado, es importante pensar en la nueva iniciativa con perspectiva de igualdad como apoyo justamente a la masculinidad y a lo positivo que el feminismo también aporto para la construcción social.

Para no caer en la cultura del descarte o de la señalización, se debe pensar en dejar lado el status que el hombre ha conseguido gracias a su rol. Esté no significa devaluarlo sino, mirar desde él para una comunidad que ahora ponga en cuidado a la clase feminista en todas sus caras y aportar por construir una sociedad que elimine la cultura que apuntala al hombre como algo “malo”.  


“Para muchos hombres, no es fácil pasar de un estatus de privilegios a un estatus de igualdad, pues implica mayores responsabilidades en la construcción de una sociedad sustantivamente más justa, digna y con perspectiva de género”.  Leticia Magaña, responsable de la Oficina de Género y Comunidad Segura, Centro de Reconocimiento de la Dignidad Humana, México 

 

Pensar en una nueva sociedad


La nueva esfera social espera de un hombre algo que pareciera ser cada vez más, un requisito excluyente. Por ello debemos pensar en seguir construyendo desde todo lo bueno y positivo que se le ha dado a la comunidad, y en lo que se pueda, mejorarlo a fin de no caer en el retrocedo o el descarte.

 

Construir desde:

  • Promover modelos masculinos positivos; no solamente estrellas de cine y deportistas, sino también hombres de la vida cotidiana, de clase trabajadora, que viven vidas dignas y honradas.
  • Celebrar las contribuciones positivas de los hombres a la sociedad; a la comunidad, a la familia, al matrimonio, a la economía, al cuidado de los niños y el medio ambiente. 
  • Centrarse en la salud y el bienestar de los varones; en lo social, emocional, físico y espiritual.
  • Mejorar las relaciones interpersonales de género y promover la igualdad e identificación de género.
  • Crear un mundo más seguro y mejor, donde la gente puede estar segura y crecer para alcanzar su pleno potencial. 

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