"No nos inclinamos por ninguna ideología política - económica" Christian Hooft. Presidente de ACIERA
Christian Hooft, actual presidente de ACIERA (Alianza cristiana de las iglesias evangélicas de la República Argentina) preside con un modelo muy integrador la institución y con una mirada subversiva en cuento a derechos sociales, política y economía en el todo el país.
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| Christian Hooft en Misión 2022 |
En un mano a mano el presidente evangélico se mostró muy preocupado, pero también con mucha esperanza, por el déficit país, con la labor que se desarrolla desde la alianza en cuestiones como economía, inserción social, política y trabajos en conjunto por el bien común del país, la mujer en contextos políticos y la ayuda que la iglesia le propone a quienes son rescatadas de las tratas de personas.
Economía post pandemia
“Nosotros en toda la pandemia, asumimos el compromiso como iglesia de ayudar a los más necesitados. En todo el país estuvimos trabajando en conjunto (con protocolos, claro) para llevar provisiones a hogares e iglesias que están en barrios muy necesitados” - indicó Christina Hooft, de forma orgullosa y vigorosa en cuanto a la situación económica actual, tras la pandemia por covid-19.
Este modelo de ayuda, es algo que está en el ADN de las iglesias evangélicas y es lo que hace que la institución tenga un número y volumen de fieles cada vez más altos. La iglesia no es solo un culto de domingo, sino también la integración y compasión por cada persona que necesita un desarrollo e inserción en la sociedad, indica Hooft en cuanto a la mirada de inserción que la comunidad cristiana les da a los sectores económicamente más vulnerables.
Cabe destacar que la iglesia no solo es un comedor sino también una escuela que ayuda al desarrollo de muchas personas para el mundo laboral. Desde la Institución y lo largo del país se desarrollan distintas capacitaciones que ayuden a entender la mirada laboral y como encajar en ella.
“No podemos estar solo saciando el hambre del más necesitado, también necesitamos ayudar a que se inserten socialmente en la labor de la vida y velar por su integridad”. Enfatizo Hooft con la mira en los proyectos que cada iglesia de la alianza propone forma local a lo largo del país.
La inserción de la iglesia a la política
“Nosotros en ACIERA no hacemos política, tampoco tenemos una bandera política de preferencia (bueno algunos sí, pero no se interpone con nuestra labor pastoral). No nos inclinamos por ninguna ideología política - económica. Si por supuesto, acompañamos y oramos por quienes están en el poder, sea el turno de quien sea y acompañamos a la sociedad a través de nuestra acción social. Pero tener un modelo político de preferencia, no”.
Si bien en los últimos años, el partido de Valores para mi país, presidido por Cynthia Hotton, es un partido con mirada evangélica, se entendió que la iglesia necesita una inserción más de cerca en la política y desde ACIERA se apoya la iniciativa. Esto no es un apoyo desde la alianza por un partido político, pero si, la forma en que la comunidad acompaña los distintos proyectos que Valores lleva adelante. Es una especie de escudo que le da algo tranquilidad a padres y madres por una educación que no se salga de las manos y en cuestiones como está la iglesia sigue con una lupa muy de cerca lo que se quiera imponer en los recintos del Estado.
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| Cynthia Hotton |
En línea con el encaje que la Iglesia ha encontrado en las ramas políticas del país, Hooft desestima al momento ser parte de una alianza política para las elecciones del 2023.
“Prefiero terminar mi mandato en ACIERA. No se me cruzó por la cabeza realmente, pero, si hoy me lo proponen lo pensaría dos veces” Respondió ante los recuerdos de su trabajo en los últimos años con jóvenes y adultos en ámbitos sociales y su labor legal como abogado y pastor de una comunidad cristiana, sin dejar de lado una posible propuesta que lo lleve al campo político.
Si bien no sería parte de las trincheras en primera fila, si seguirá apoyando todo proyecto que considere tanto él como la alianza, positivo al bien común de la sociedad y, además, promover a si mismo otros proyectos que se contraponen con el desinterés de otros sectores de la política que parecieran no velar por el bien del país sino más bien por algo colectivo más reducido a una casta que mira en sí misma.



